Luis Díaz se perderá el Mundial, orgullo colombiano ante el dolor de la derrota

Desde el dolor, entre la desolación que suele traer este fin de ciclo, disfrazado de una inútil victoria en Puerto Ordaz, La selección colombiana hereda un líder natural para su próximo proyecto.

Luis Díaz lo consiguió por méritos propios. Su apuesta por honrar la camiseta nacional fue movida por el silencio futbolístico de varios capitanes decepcionados por condescendientes Eliminatorias en esos siete partidos sin goles y sin ganar.

Marca tres goles, alborota el ataque confuso con tantos cambios, levanta un público frío en Barranquilla, desequilibrado por su velocidad. También tuvo algunos pecados definitorios, todavía es imposible creer el que el portero ecuatoriano Alexander Domínguez le quitó en la línea. Dejó la piel a cada pieza.