“Este Huracán puede darle batalla a cualquiera”

Su partida de nacimiento dice Santa Fe, pero sus latidos marcan Avenida Amancio Alcorta 2544. Marcos Díaz llegó a Huracán en 2013 y las vivió todas: fue suplente, se ganó el puesto, ascendió, salió campeón dos veces y jugó la final de la Copa Sudamericana 2015. Con actuaciones brillantes en momentos claves, MD se fue metiendo en el corazón del hincha quemero. Hoy, a varios meses ya de su vuelta al club, el arquero no solo se para bajo los palos: es capitán, referente y la cara visible del equipo de Kudelka. Desde su fina y exigente mirada, Marcos (36 años) analizó en charla con Olé el presente del Globo y contó cómo vive su nuevo rol.

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-¿Cómo ves a Huracán? ¿En qué momento del proceso están?

-Le podemos dar batalla a cualquiera. Le ganamos a Boca en La Bombonera y le jugamos un amistoso a River en el Monumental y nos plantamos, le jugamos muy bien. Y sabemos lo que son, el plantel que tienen… Cometimos algunos errores que nos costaron goles, pero desde lo futbolístico fue muy bueno. Cuando estamos bien enchufados le podemos ganar a cualquiera.

-Y si clasifican después es mano a mano, ¿se ilusionan con salir campeón?

-Este torneo te da la posibilidad, por eso nuestro objetivo es entrar entre los cuatro primeros y sabemos que lo podemos lograr. Quedan 18 puntos, hay que sacar la mayor cantidad de ellos, y muchos empiezan a jugar a Copas ahora. Después es como la Copa Argentina: mata mata. Y tenemos chances.

El arquero lleva cuatro vallas invictas en lo que va del campeonato (Foto: Luciano Thieberger).

El arquero lleva cuatro vallas invictas en lo que va del campeonato (Foto: Luciano Thieberger).

-Con varias fechas ya disputadas, ¿cómo estás, cómo te sentís?

-Estoy bien, contento, muy tranquilo… disfrutando de esta nueva etapa en el club y los retos que uno se va proponiendo día tras día. Venir a Huracán después de un tiempo, tratar de meterlo a una copa, el año pasado estuvimos tan cerca que te queda esa espina, y ahora tenemos el objetivo de clasificar.

-¿La espina necesitan sacársela ahora?

-Lo tomamos más como una motivación que como una presión. Sabemos lo que podemos dar y por eso es la exigencia, estuvimos muy cerca el torneo pasado y creemos mucho en nosotros.

-A diferencia del año pasado, ya es un plantel más formado y con una idea más trabajada, ¿se sienten candidatos?

-No sé si candidatos, pero tenemos posibilidades. Es un plantel que ya viene trabajando desde el torneo pasado, y tenemos esa confianza de saber que lo podemos lograr, eso nos motiva a nosotros y al cuerpo técnico para encarar el torneo de otra manera.

-¿Sentís que volviste al club en el momento ideal?

-Sí, porque me encontró en un momento de hambre nuevamente, de esa exigencia de saber que le puedo dar mucho a Huracán todavía. No me pongo plazos a futuro, trato de disfrutar, pero tampoco quiero venir a los 40 años estando con la cabeza en otra cosa. Justo se dio el momento que el club me necesitaba, que había una dirigencia nueva, y que yo tenía ganas… Se daban muchas cosas que me cerraban y un nuevo reto que me motivó a venir, pelear un objetivo en un club importante. Huracán es un equipo que lo tienen siempre tapado pero cuando aparece da mucho de qué hablar, hace ruido.

-Te toca ser referente, ¿cómo lo llevás?

-Es el nuevo rol que me está tocando en esta etapa. Siendo de los más grandes, hoy soy referente y uno de los capitanes del equipo. Es algo nuevo y lo estoy disfrutando, sabía que me podía pasar cuando se dio la posibilidad de venir y fue un lindo reto que me gustó tomar. Sé que todo cae sobre mí por ser el capitán y lo trato de llevar de la mejor manera, por eso también exijo con la actitud, porque el que pone la cara después soy yo. Si vos dejaste la vida, te voy a bancar a muerte. Y yo quiero que me exijan, que me vean entrenar, que no me vean en la camilla o boludeando, es lo que me pidió el técnico también, así como yo le pido a él que esté en todos los detalles. Es fundamental que todos apuntemos para el mismo lado, mientras más fuerte sea el grupo, más cosas va a poder lograr, que todos se sientan importantes y que el grupo esté unido.

"Huracán es un tapado que cuando aparece hace ruido", firmó el Uno (Foto: Luciano Thieberger).

“Huracán es un tapado que cuando aparece hace ruido”, firmó el Uno (Foto: Luciano Thieberger).

-En comparación a tu otra etapa en el club, hoy no hay tantos nombres pesados. A los jugadores como Cóccaro, Candia, ¿se los acompaña de otra manera?

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-Sí, es un grupo muy joven y me toca ayudar también desde ese lado, de la experiencia, de esa obligación que uno tiene al ser de los más grandes de encaminarlos y ayudarlos, a ellos y a los chicos. En el plantel somos tres o cuatro grandes pero después todos son menores de 25, 26 años así que es eso, tratar de ayudarlos y exigirlos, pero también que me exijan a mí para no relajarme.

-¿Encaminarlos en el sentido de, por ejemplo, lo que pasó con Cóccaro pidiendo perdón en la Bombonera?

-Sí, en todo. Por ejemplo: a Rodrigo Cabral no le gusta hablar, y uno tiene que ayudarlo a que empiece a soltarse y agarrar confianza, hacerlo protagonista. Ellos son los más importantes, hablo con los chicos de prensa para que les den importancia a ellos también y no se estanquen solo en dos o tres.

-¿Y dentro de la cancha cómo se los acompaña?

-Es algo que se va trabajando todos los días porque no a todos los podés llevar de la misma manera, tenés que estar también en esos detalles de cómo ayudar a unos y a otros. Es hablarles mucho, antes y después de los partidos, hacerlos ver sus errores y virtudes y que no se estanquen y se enrosquen con los errores, que se animen a equivocarse. Y que disfruten, que se diviertan y no sientan la presión de jugar en Primera División, que no es fácil.

"Somos el equipo de Boca pero también el de Arsenal", reconoce MD (Foto: Luciano Thieberger).

“Somos el equipo de Boca pero también el de Arsenal”, reconoce MD (Foto: Luciano Thieberger).

-Hablás mucho de la exigencia: ¿cómo te llevás con esta irregularidad de Huracán que le gana a Boca pero pierde con equipos, a priori, inferiores?

-Me enoja, me fastidia. Somos o intentamos ser el equipo de Boca pero somos también el de Arsenal, y cuando uno se enoja o exige es porque sabe lo que puede dar cada uno de nosotros. Los errores no los voy a criticar porque soy el primero en equivocarse, pero lo que no puedo perdonar es la actitud, es algo que ha marcado a este equipo: cuando tiene la intención de ser protagonista y se propone atacar y presionar, somos un equipo muy competitivo que incomoda a los rivales. Yo en los entrenamientos dejo el alma para después dar lo mejor de mí en los partidos. Si lo puedo hacer yo con 36 años quiero que lo hagan todos.

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